13 may 2015

13 may 2015

Cierre de Faenas Mineras: la propuesta de la PUCV

Por:

Categoría: Noticias

No hay comentarios

Cierre de Faenas Mineras: la propuesta de la PUCV

 

Si damos una mirada a las cifras del Catastro Nacional de Depósitos de Relaves, Activos y No Activos, presentado por Sernageomin este 2015, encontramos que de los 603 registros identificados, 244 corresponden a relaves no activos, de los cuales una gran parte corresponde a faenas mineras que, en distintos puntos del territorio nacional, han sido abandonadas sin haber tenido un adecuado proceso de cierre.
 
Esto se ha debido principalmente al agotamiento de los minerales, al cumplimiento de la vida útil de las instalaciones o a las bajas rentabilidades en el negocio de los commodities, que en el caso chileno, consiste básicamente en minas de oro, cobre, plata, polimetálicos, carbón y hierro, y cuyos procesos de explotación dejaron instalaciones que representan un riesgo potencial significativo para la seguridad y salud de las personas y el medio ambiente.
 
En este contexto, la Pontificia Universidad Católica de Valparaíso, a través de su Centro de Minería (creado en el marco del PMI 1301 adjudicado por el Mineduc en 2013), se encuentra preparando el primer Postítulo en Cierre de Faenas Mineras dictado en Chile por una universidad tradicional, en el cual participarán destacados profesionales de la industria minera nacional y reconocidos docentes extranjeros. El diseño de este programa está a cargo del consultor Andrés López Skoknic.
 
Amelia Dondero, directora ejecutiva del PMI de Minería de la PUCV, explica que “este Postítulo permitirá formar a profesionales con las competencias necesarias para enfrentar los desafíos futuros relacionados con la temática del cierre de faenas mineras en Chile y Latinoamérica, tema que durante la primera década de este siglo motivó varios estudios cuyos objetivos eran la cuantificación y evaluación de sus riesgos”.
 
Además de los costos asociados a estabilidad, otros costos importantes que se han presentado en el país son los ambientales. Hoy, existen muchas faenas y depósitos pasivos, conviviendo por su cercanía con comunidades de personas y en otros casos con actividades económicas como la agricultura. En muchos de estos casos no es la minería que se ha acercado a ellos, sino que al revés, y lo que es más grave, con el beneplácito de las autoridades.
 
Entre estas faenas se encuentran aquellas que tienen propietarios identificables, que son las que abarca la nueva ley de cierre, y aquellas que no los tienen, denominadas como “pasivos ambientales mineros”.
 
Gerson Sandoval, consultor del Centro de Minería de la PUCV, señala que “la legislación previa a la actual era bastante débil. Aunque estaba contemplada en el Reglamento de Seguridad Minera, no obligaba a contar con garantías financieras para implementar las medidas de cierre. Si bien las faenas estaban obligadas a informar, su declaración no constituía ningún compromiso en la práctica. El Estado no tenía ni la facultad de exigir que éstas fueran ejecutadas, ni atribuciones para sancionarlas en caso de incumplimiento”.
 
DESAFÍOS
 
Raúl Espinace, director ejecutivo de Geotecnia Ambiental y profesor de la PUCV, indica que “en términos legales los desafíos tienen relación con interpretaciones de la ley y con casos especiales que no fueron cubiertos. En cuanto a los aspectos técnicos, asegurar la estabilidad física y química de las instalaciones en el corto y largo plazo, unido a la definición de la duración del post cierre y a las técnicas a implementar, son algunos de los tópicos relevantes que no cuentan con una solución simple ni estándar”.
 
En este punto, la ley incorpora requerimientos a las faenas discriminando entre aquellas con una producción menor a las 10.000 ton/mes (asociadas a la pequeña y mediana minería) y aquellas con una producción mayor a las 10.000 ton/mes (asociadas a la gran minería).
 
Espinace agrega que “esto es muy importante para el país, porque si bien es dable esperar que la gran minería pueda absorber los costos que esta nueva ley contempla, para la mediana y sobre todo para la pequeña minería, se hará difícil y hay que considerar que desgraciadamente las fallas más catastróficas en Chile se han presentado en estos sectores. Por lo tanto, este es un punto que debe ser abordado por todos los sectores involucrados en el corto plazo, para que las medidas que se implementen sean realmente efectivas”.
 
El académico agrega un desafío más: la necesidad de contar con profesionales y técnicos con competencias suficientes para asumir las tareas que contempla la implementación de la ley, “no sólo al final de la vida útil de las instalaciones, sino que también durante su operación. Es sabido por ejemplo, que depósitos masivos mineros bien operados, generarán importantes avances y ahorros en el proceso de cierre, pero es aquí donde también se observa una carencia de técnicos y profesionales competentes para la minería chilena”, concluyó Espinace.

Agrega tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *